

El secador de lodos de carbón se compone principalmente de una fuente de calor, un dispositivo de alimentación, un alimentador de banda, un tambor rotatorio, un descargador de banda, un ventilador de tiro inducido, un colector de polvo y un armario de distribución de energía. El principio de funcionamiento de este equipo es el siguiente: debido a la viscosidad del material, este se divide en las siguientes áreas de trabajo tras entrar en el tambor de secado: la primera es la zona de guía del material, donde el lodo húmedo entra en contacto con el aire caliente a alta temperatura para evaporar rápidamente la humedad. Bajo el empuje de la placa guía del material, con un ángulo amplio, el material no se adhiere y se introduce en la siguiente área de trabajo; la segunda es la zona de empuje y limpieza, donde el material húmedo es empujado por la placa de empuje para formar una cortina de material. Cuando el material cae, es fácil que se adhiera a la pared del tambor. En esta zona, gracias a que el equipo está diseñado con un dispositivo de limpieza, este puede limpiar razonablemente el material adherido a la pared interior. En este proceso, el dispositivo de limpieza también contribuye a la descomposición de los aglomerados de material, aumentando así el área de intercambio de calor y mejorando la velocidad de secado. La tercera es la zona de la placa elevadora inclinada, donde el lodo de carbón húmedo ya se encuentra suelto y con baja humedad, y el material ya no está adherido. Tras un intercambio de calor suficiente, el material alcanza el estado de humedad requerido y entra en la zona de descarga. La cuarta es la zona de descarga, donde el tambor no cuenta con placa de pala, y el material rueda y se desliza hacia el puerto de descarga en esta zona para completar el proceso de secado.











