La geomembrana de polietileno de alta densidad, como un material avanzado para el control de filtraciones, exhibe excelentes efectos de control de filtraciones y múltiples funciones en diversos proyectos debido a sus propiedades físicas y químicas superiores.
Su núcleo de prevención de filtraciones reside en que el material tiene un coeficiente de permeabilidad extremadamente bajo, típicamente por debajo de 10⁻¹² cm/s, lo que puede prevenir eficazmente la penetración de humedad, líquidos químicos y sustancias nocivas. Sus características de alta resistencia y alta elongación le permiten adaptarse a la deformación de la cimentación y resistir la rotura. La resistencia a la corrosión y el rendimiento antienvejecimiento garantizan la estabilidad a largo plazo, manteniendo la funcionalidad incluso en entornos ácidos o alcalinos o bajo radiación ultravioleta.
En aplicaciones prácticas, la geomembrana de polietileno de alta densidad se utiliza ampliamente como capa de barrera contra filtraciones en proyectos como vertederos, estanques de tratamiento de aguas residuales, lagos artificiales, embalses y túneles. No solo previene la contaminación de las aguas subterráneas, sino que también mejora la seguridad y durabilidad de la estructura de ingeniería. La construcción es conveniente, formando una capa sellada continua mediante soldadura, lo que mejora aún más la fiabilidad general en la prevención de filtraciones.
En resumen, la geomembrana de polietileno de alta densidad es un material clave para garantizar el efecto de prevención de filtraciones de los proyectos, y tiene amigabilidad ambiental, economía y eficacia a largo plazo, proporcionando una garantía confiable para la construcción de infraestructura moderna.













Geomembrana de polietileno negro brillante para barrera de aire, ideal para la cría de estanques de raíces de loto.